Anoche te pusiste efusivo por unos mensajes que cambiamos y eso me pareció raro en vos. Cambiaste de parecer tan rapido que, en dos segundos, yo estaba partiendo a casa y si fue asi, es por que algo habrás hecho. Antes de irme decido terminarme la copa de vino rojo oscuro que elejimos para esta noche.
Me lees un poema que encontraste hoy en el bus, y yo ni te miro, es que me irrita tu ambigüedad mezclada con mi bipolaridad. No se entiende lo que decis y tomo mi cartera.
Camino por las calles oscuras y empedradas de San Telmo y revoleo mi cartera en el aire hasta que, de pronto, aparece él, su sombrero no me permitia ver su rostro pero pude ver que me estiraba el dedo y me hacia seña para entrar.
Bailamos tango, tan apasionados, tan quimicamente perfecto, tan profundo, no queria soltarlo jamás, tomó mi cintura muy fuerte, por Dios que conocía mi cintura!, no me atrevía a mirar su rostro. Cuando llegó el giro le solté la mano y la musica paró...... el con la cabeza cavizbaja te encendiste tu puro...... me asusté por que todos nos miraban solo a nosotros. Me fuí al centro de la pista y pretendiendo fingir un monólogo tosí un poco y empecé... "Esta noche es muy especial para mi, vengo vagando por las calles desholada y este joven (apuntandolo a él) me estira de ese abismo y me invita a posar este tango, sepan que es un honor estar con uds, adiós". Me retiro y el joven me sigue. Ya apresurada el apura sus pasos hacia mi y me pone cautelosa.
Mi casa estaba sola y de repente suena el timbre, miro a la mirilla y no habia nadie, por debajo de la puerta pasan una nota, la abro, vacía, tanto como él. Abro la puerta, él entra, me besa, deja su puro en el cenicero y se quita el sombrero, eras vos. Para que me fui de tu casa y me hiciste todo este teatro???, solo dijiste "te amo". Te fuiste, hoy sigo pensando en vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario